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Casas con Patio

PH Méndez de Andes

Vivir y trabajar en la misma casa: un estudio de aeroyoga y la vida de una madre con su hijo, separados por un patio.

125 m² cubiertos + 70 m² descubiertos (aprox.).

Puertas con vitrales pintados a mano, abiertas hacia el patio con la estatua de Buda y el piso de calcáreos.

Su dueña la compró porque le encantaba. Necesitaba que su estudio de aeroyoga y la vida con su hijo convivieran sin pisarse.

Destechar el patio y convertirlo en un espacio verde de transición entre el trabajo y la casa.

Un distribuidor en el acceso lleva al estudio o al patio. Los espacios públicos se usan para la luz y las vistas; los privados, para la privacidad y el control de la oscuridad.

El patio en obra: andamios frente al ventanal nuevo, con el cielo ya abierto.
El patio terminado: camino de calcáreos, canteros con plantas y el ventanal de madera al fondo.
El estudio en obra: un andamio con un pintor trabajando en el techo, el piso cubierto con cartón y, al fondo, la ventana en arco sobre el ladrillo a la vista.
El estudio de aeroyoga terminado: telas de colores colgadas del techo, colchonetas rosas sobre el piso de madera y, al fondo, la ventana en arco con el ladrillo a la vista.

Un PH frentista con entrada independiente. El patio techado se usaba como living, con una cocina y un baño chicos.

Abajo quedó lo público: toilette, living y cocina, abiertos a la luz con un ventanal. El patio sumó un muro verde y un sector de tierra.

En el entrepiso, sobre las losas existentes reutilizadas, el baño principal. Arriba, dos dormitorios y una terraza con pérgola, deck y un lavadero resuelto como pieza de diseño.

El living durante la demolición, con una escalera de madera apoyada y el entrepiso abierto.
La escalera nueva, de escalones de madera y baranda de varillas blancas, sobre piso de madera.
La escalera original, antes de demolerla, junto al arco de acceso, con dos loros en la baranda.
El mismo lugar, mirando hacia arriba desde donde ahora está el ventanal de la cocina, con el cerramiento de vidrio nuevo.
La cocina en obra: paredes de hormigón sin terminar, una escalera de mano y baldes.
La cocina terminada, con la bovedilla a la vista, muebles blancos y una isla con mesada de mármol.
La terraza antes de la obra: piso rojo gastado, muros con el revoque descascarado y el ladrillo a la vista, un equipo de aire acondicionado y herramientas en el piso.
La terraza terminada: deck de madera, pérgola y canteros con plantas.

125 m² cubiertos y 70 m² descubiertos. La terraza pasó a ser el mejor lugar de la casa.

El patio destechado al atardecer, mirando hacia arriba: el cielo abierto sobre las ventanas en arco.
Puertas con vitrales pintados a mano, abiertas hacia el patio con la estatua de Buda y el piso de calcáreos.
El pasillo con las persianas de madera originales, con vista a la escalera nueva y la cocina al fondo.
El hueco de luz sobre la escalera, visto desde abajo, con la claraboya de vidrio arriba.
La escalera nueva vista desde arriba, con los escalones blancos y la baranda de varillas.
El patio visto desde arriba: la cubierta de vidrio, la pérgola de madera y el caño cubierto de enredadera.
El patio con piso de calcáreos y canteros, frente a las ventanas en arco originales, con el Buda entre las plantas.
El patio visto desde el living, con las ventanas en arco, el Buda entre las plantas y la puerta de acceso al fondo.
El baño principal: bañera exenta, piso de calcáreos verdes y un mueble verde con mesada.
La terraza con la pérgola de madera sobre el deck, los canteros y los árboles detrás.
La fachada de la casa: muros blancos con molduras, puertas de madera talladas bajo arcos, rejas de hierro forjado y una pérgola de madera asomando sobre la terraza.
Desde la calle, el frente original, conservado.

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