Ir al contenido
Casas con Patio

Casa Ariela

Mi propia casa en Mercedes: una casa chorizo de más de cien años. Todavía está en obra; acá cuento las decisiones y cómo va.

Casi 130 m², toda en planta baja. En obra desde 2025.

Las vigas de madera del garage, sin el techo de ladrillos, proyectan una trama de sombras sobre el muro de ladrillo a la vista, con el cielo azul arriba.
El garage, sin el techo de ladrillos: quedaron las vigas, como una pérgola.

La compré porque me encantó: una casa chorizo de más de cien años, con muros de ladrillo asentado en barro y techos de vigas de madera. Pero la galería era tan ancha que tapaba casi todo el patio, y la casa entera había quedado oscura.

Devolverle el cielo al patio.

Se sacó por completo el techo de la galería. El techo nuevo de la cocina se prolonga en una galería más angosta, de 1,20 m, y más alta: acompaña el recorrido, protege las carpinterías y deja lugar para un banco mirando al patio, junto a una fuente nueva.

La galería original: un techo ancho de tablas de madera sobre el piso de calcáreos, con un banco blanco y una baranda de balaustres que la separa del patio.
El mismo recorrido en obra, ya sin el techo de la galería: muros revocados, el cielo abierto y, al fondo, el patio con un banco, un árbol y la fuente.
La galería original vista desde el otro extremo: la baranda de balaustres rosados a la izquierda, el techo de madera y las ventanas de los cuartos a la derecha.
El mismo lugar en obra, con el cielo despejado: el camino de cemento junto a las ventanas y, al fondo, un muro nuevo con una puerta en arco.

Toda en planta baja, de casi 130 m². Casi no se amplió: se demolió en parte, se conservó lo que valía la pena y lo demás se reemplazó por construcción nueva.

Un pasillo junto a la medianera independiza los dormitorios, y al fondo, un vestidor se abre con un ventanal hacia el patio. La cocina y el toilette van en un sector nuevo, de techo plano; el living y los dormitorios conservan el techo de vigas de madera y ladrillo.

El garage era una habitación cerrada hacia el patio. Ahora es pasante: se sacaron los ladrillos del techo y quedaron las vigas, con carácter de pérgola. Una trepadora de hoja caduca le va a dar sombra en verano y va a dejar pasar el sol en invierno.

Donde la carpintería original no se podía recuperar, van puertas y ventanas antiguas de otras obras.

El fondo del lote antes de la obra: pasto crecido, enredaderas sobre los muros y un camino de piedra hacia la casa.
El mismo lugar en obra: la fachada trasera revocada, con una abertura grande, y escombros y chapas acopiados adelante.

La obra sigue. Cuando termine, acá van a estar las fotos del resultado.

El garage en obra: un muro de ladrillo con una puerta de madera de dos hojas y, arriba, las vigas de la pérgola contra el cielo.
El garage, ahora pasante, bajo las vigas.
El patio visto desde una abertura, en obra: un banco curvo de cemento junto a un cantero con un arbusto, y muros revocados alrededor.
El patio desde adentro, con el banco nuevo.

¿Tu casa se parece a esta situación?

Contame en qué está tu casa y te digo por dónde conviene empezar. La primera charla es gratis.